Una de las mejores formas de decidir es conocer. Y, como a menudo damos por obvios aunque (sean) desconocidos ciertos aspectos de nuestros cuerpos, nunca está demás hacer un breve repaso del ciclo menstrual. Tomémoslo como una alternativa para averiguar cuánto nos conocemos y, en especial, una información más para preparar la inseminación con el/la médico/aEl ciclo menstrual se caracteriza por cambios físicos reiterados en el sistema hormonal, los ovarios y el útero con el propósito de preparar el cuerpo para la concepción más allá de su realización. Tiene una duración estándar de 28 días, pero cada organismo encuentra su propia regularidad variando entre 25 y 35 días.
Su progreso se compone por dos fases separadas por la ovulación. La fase folicular se inicia el primer día del ciclo concluyendo en la ovulación. Es un período ideal en el que se espera la maduración del folículo alcanzando un tamaño de 20 mm (aprox) hasta su ruptura que da lugar al óvulo.
Sin embargo, a veces se produce más de un folículo, a veces ninguno, y a veces se producen varios pero ninguno alcanza el tamaño necesario para madurar. Todas estas posibilidades son habituales, dependen de cada organismo y varían con los diferentes grados de estimulación.
En una ovulación ideal el óvulo se desprende de los folículos y se desplaza por las Trompas de Falopio, donde se une con los espermatozoides si es que los hubiera. Ese es el mejor momento para realizar la inseminación. De esta forma, se maximizan las posibilidades de fecundación garantizando las circunstancias más apropiadas para la unión entre el óvulo y los espermatozoides.
Durante la fase lútea el útero se prepara para un posible embarazo acumulando sustancias nutritivas y vasos sanguíneos. El ovario segrega hormonas que indican la preparación del útero hasta la fecundación o la menstruación. Si no se produjo la fecundación se desprenden los líquidos acumulados y se rompen los vasos sanguíneos produciendo el flujo menstrual.
Si se produjo la fecundación el óvulo se divide en células formando una estructura que se adhiere al endometrio nutriéndose de los vasos sanguíneos y otras sustancias que conforman la pared del útero. Luego se forma la placenta que alimentará al embrión. En fin… más allá de los resultados… el detalle era deuda. Cometa un acto de libertad, conozca su útero!


